Lunes 19 de mayo de 2008
¿QUIÉN ES EL HOMENAJEADO EL“DÍA DAS LETRAS GALEGAS”?
El 20 de marzo de 1963, tres miembros de la Real Academia Galega, Manuel Gómez Román, Xesús Ferro Couselo y Francisco Fernández del Riego, proponían que con motivo del centenario de la publicación de la obra de Rosalía de Castro “Cantares Galegos”, se desconoce la fecha exacta pero sí que se puede afirmar que fue a lo largo del año 1863, la Academia debería consagrar con carácter de perdurabilidad el simbolismo de la fecha con una celebración anual. Estimaban que la obra de Rosalía fue: “la primera obra maestra con la que contó la literatura gallega contemporánea”, a la vez que su aparición significó: “la vuelta al prestigio universal de la lengua gallega como instrumento de creación literaria”.
Román, Ferro Couselo y Fernández del Riego presentaron ante la Real Academia Galega una propuesta histórica, que se declarase el día 17 de mayo “Día das Letras Galegas”, una fecha anual para revisar el material de la actividad intelectual gallega y para premiar a título póstumo a personajes ilustres de la cultura gallega.
Desde que la propia Rosalía de Castro fuese homenajeada el “Día das Letras Galegas” de 1963, son muchos los personajes ilustres de la literatura y de la cultura gallega que han sido agasajados tal fecha: escritores y artistas del siglo XX como Rafael Dieste, Castelao, Vicente Risco, Otero Pedrayo; personajes clave de la Ilustración gallega como Fray Sarmiento; trovadores de la Edad Media como Martín Códax…
El personaje que el sábado pasado, 17 de mayo, fue homenajeado por la Real Academia Galega, RAG, con motivo del “Día das Letras Galegas” fue el poeta, editor, narrador, historiador y arqueólogo tudense Xosé María Álvarez Blázquez.
Xosé María Álvarez Blázquez, un gran desconocido para el gran púbico que en vida no llegó a cultivar el éxito que hubiese deseado en el género poético que caracterizó su obra, el neotrovadorismo, es el elegido por la RAG para conmemorar un día tan importante para la cultura gallega como lo es el 17 de mayo. Y es que parece que en los últimos años, carente de personajes realmente relevantes para la cultura gallega a los que rendir tributo, pues es requisito imprescindible que hayan transcurrido diez años desde la muerte del homenajeado, la RAG se decanta por homenajear a todo aquel que haya tenido una mínima trascendencia en la vida cultural gallega. ¿No sería más útil homenajear a los que todavía están vivos que realmente contribuyen con su labor a la difusión del gallego y de su cultura en la actualidad?
Lunes 12 de mayo de 2008
GRANDES JUGLARES Y TROVADORES
Dentro de la lírica medieval gallego-portuguesa se tiene constancia de la existencia de 170 trovadores y juglares enmarcados en alguna de las tres escuelas trovadorescas de la época: la escuela compostelana, la escuela de la corte de Alfosso X “el Sabio” o la escuela de la corte del rey don Dinís de Portugal.
Dentro de la escuela compostelana destacaron entre otros juglares: Bernal de Bonaval, juglar compostelano que vivió entre finales del siglo XII y la primera mitad del XIII cuyas composiciones tenían una clara inspiración popular; Airas Nunes, eclesiástico nacido a finales del siglo XII que participó en la composición de las “Cantigas de Santa María” de Alfonso X; y Xohan Airas.
En la corte de Alfonso X “el Sabio” destacan, a parte del propio rey Alfonso X y sus “Cantigas de Santa María”, cuatro nombres: Pero Amigo de Sevilla, cura gallego de Betanzos que vivió en el siglo XIII y del que se conservan más de cien composiciones, su apellido proviene de una estancia temporal en Sevilla; Alfonso Eanes de Cotón; Pero da Ponte; y Paio Gómez Chariño, noble pontevedrés que participó en la conquista de Sevilla en el año 1248 y llegó a ser nombrado Almirante del Mar, forma parte del grupo de los cantores del mar. Otros poetas de esta escuela son: Pero de Ambroa, Fernando Esquío, Xohán García de Guillalde…
Entre los trovadores de la corte del rey don Dinís, destaca el propio rey don Dinís de Portugal, quien después de Alfonso X es el más fecundo de los trovadores gallegos, al menos en lo que respecta a los textos conservados, 76 cantigas de amor y diez de escarnio y maldecir.
Mención aparte merecen los tres trovadores especialistas en cantigas de amigo homenajeados en 1998 al dedicársele el Día de las Letras Gallegas: Martín Códax, del que se conservan siete composiciones poéticas, de seis de ellas se conserva la música original, lo que las convierte en un caso excepcional de la lírica profana medieval; Mendinho, la única cantiga que se conserva de este trovador es la “Cantiga de la ermita de San Simón”, cantiga considerada como uno de los más logrados frutos de la lírica medieval; y Xoán de Cangas.
Con la muerte del rey don Dinís en 1325 se inicia el camino de la decadencia del trovadorismo, y la muerte de su hijo, el Conde de Barcelos, en 1354, simboliza la muerte de la última figura de la escuela trovadoresca gallego-portuguesa. A partir de entonces (finales del siglo XIV y siglo XV) los poetas comienzan a utilizar el castellano a la par que el gallego en su producción literaria, constituyendo así la escuela lírica gallego-castellana.
Lunes 5 de mayo de 2008
DE “ESMORGA” CON BLANCO-AMOR
Si hay algún escritor en lengua gallega que haya sabido plasmar en las páginas de sus obras la crudeza de la miseria social de la Galicia de siglos pasados, ese es Eduardo Blanco-Amor, nacido en Ourense en 1897 y fallecido en Vigo en 1979, quien desde el exilio en Buenos Aires contribuyó de manera inagotable al ensalzamiento de la lengua gallega.
Pese a publicar obras poéticas como “Romances galegos” o “Poema en catro tempos” y piezas teatrales como “Farsas para títeres” o “Teatro para a xente” con gran éxito, Eduardo Blanco-Amor destacará por su obra narrativa, compuesta única mente por tres títulos: “A esmorga” (1959), “Os biosbardos” (1962) y “Xente ao lonxe” (1972), las dos primeras escritas durante el exilio bonaerense. Una obra narrativa corta en extensión, sólo dos novelas (“A esmorga” y “Xente ao lonxe”) y un libro de relatos (“Os biosbardos”), pero con una trascendencia enorme debido a la incorporación a la literatura gallega de nuevos temas y nuevas formas de narrar.
“A esmorga”, una auténtica obra maestra de la literatura gallega, es una novela ambientada en los arrabaldes de Ourense, Auria en la novela, de mediados del siglo XIX. Relata la historia de dos pobres hombres, el Bocas y el Milhomes, que acaban encontrando trágicamente la muerte después de un largo fin de semana de esmorga, de fiesta desenfrenada. El narrador de los hechos, en una declaración ante el juez, es Cibrián, acompañante del Bocas y del Milhomes en las últimas horas de la esmorga. Narrada con un lenguaje duro y realista, el libro crea una atmósfera trágica y opresiva que impacta al lector. Por problemas de censura, el libro no se pudo publicar en Galicia hasta los años setenta. “A esmorga” ha sido traducida al castellano con el título de La parranda, el mismo título que González Suárez eligió para la adaptación cinematográfica de la novela realizada en 1979.
“Xente ao lonxe” es una novela muy diferente a “A esmorga”. A través de los ojos de un niño, Suso, Blanco-Amor cuenta la historia de una familia obrera y de izquierdas en el Ourense de principios del siglo XX. Narrada de forma fragmentaria y con técnicas experimentales, es una novela emotiva y llena de fuerza en la que destaca la eficaz creación de los protagonistas y la brillante recreación de los distintos ambientes de la ciudad. Esta obra también tuvo problemas con la censura, y como consecuencia vio recortadas algunas de sus partes.
“Os biosbardos” recoge siete cuentos, todos ellos nuevamente ambientados en la ciudad de Ourense. Son relatos en los que Blanco-Amor explora diferentes facetas de la infancia y de la adolescencia. En palabras del propio Blanco-Amor: “los presentes cuentos son de una “Auria” que ya no es, la joya que me sigue perteneciendo. Pasan en las primeras dos décadas del siglo XX, en las que conviví con mi pueblo. Como ambiente, son todos autobiográficos; como anécdota, ninguno”.
“Al extender el conocimiento de Galicia entre los extraños y contribuir a su exaltación entre nosotros, no es para un escritor gallego tarea grata sino ineludible. Es como estar constantemente movilizados” Eduardo Blanco-Amor
Lunes 28 de abril de 2008
LA GENERACIÓN DEL 22
Durante el primer tercio del siglo XX surgen en Europa una serie de grupos artísticos que coincidían en la renovación radical de los lenguajes de cualquier expresión cultural. La causa de la aparición de estos movimientos de vanguardia hay que buscarlas en una profunda crisis del arte y de la literatura en el mundo occidental.
Por toda Europa aparecen grupos de artistas que quieren desmarcarse, en mayor o menor medida, de sus tradiciones culturales. Pretenden reflejar las nuevas formas de vida moderna. Como características más comunes a todos estos grupos hay que señalar: el deseo de modernidad; la visión del arte como experiencia, como aventura, como originalidad; y la supresión de barreras entre los diversos géneros y sectores de la creación artística.
En la Galicia de los años 20 se va a producir una profunda renovación literaria, sobre todo poética. La protagonizan los escritores de la llamada Generación del 22. Comparten en lo básico los referentes culturales de la generación anterior, la Generación Nós, pero pretenden alejarse del pasado literario y crear una nueva literatura.
Esta renovación de las letras gallegas se hace sin el radicalismo de las vanguardias. Los escritores mantendrán siempre el diálogo con la tradición, aunque se pueden apreciar la influencia vanguardista. Su ideario se resume en el manifiesto “Máis Alá”, rubricado por el poeta Manuel Antonio y el dibujante Álvaro Cebreiro en 1922.
En este contexto aparecen soluciones literarias peculiares de renovación poética, entre las que destacan el hilozoísmo, el neotrovadorismo y la vanguardismo.
El hilozoísmo tendrá en Luís Amado Carballo al poeta de referencia, gracias a sus obras “Proel” (1927) y “O galo” (1928). Su poesía es paisajística, basada en la metáfora humanizada, manteniendo el verso y la medida tradicionales, pero con imágenes innovadoras de carácter sensorial y gran riqueza plástica.
CANCIÓN DEL TEMPORAL
Los gritos de los mazaricos
rompen las sedas del mar,
en el carro de las negras nubes
viene del sur el temporal.
En las barras y en los embarcaderos
rompen las crestas de las olas
de relámpagos azulados
de las estrellas ahogadas.
Se puso el cielo de luto
por los que se van a ahogar
Las centellas como trallas
Luís Amado Carballo, “Proel”
El neotrovadorismo es la tendencia poética que recupera la poesía gallega medieval como modelo en que apoyar la nueva estética. La aparición del movimiento neotrovadoresco hay que vincularla a la publicación de las cantigas medievales de amigo y de amor, editadas por el profesor José Joaquim Nunes, y al ambiente intelectual del Seminario de Estudios Galegos. Sus principales cultivadores fueron Fermín Bouza Brey, con su obra “Nao senlleira”, y Álvaro Cunqueiro, con “Cantiga nova que se chama ribeira”.
Finalmente, entre los ejemplos de obras vanguardistas, claramente diferenciadas del hilozoísmo y del neotrovadorismo, se encuentran: “Mar ao norde”, obra que presenta una poesía breve allegada al cubismo abstracto, y “Poemas do si e do non”, obra de clara influencia surrealista, ambas de Álvaro Cunqueiro; y el conjunto de la obra de Manuel Antonio: “De catro a catro”, “Con anacos do meu interior”, “Foulas”, “Sempre e mais despois” y “Viladomar”.
POEMAS DEL FARO II
faro
faro faro faro
faro
Los brazos tocos del Faro
llaman a las alas de afuera
La hora de alguna banda
se presiente que va yendo
Pero en el Faro siempre
otro fracaso se percata
Como si el mañana muriera
hay en la noche un algo raro
Y el presagio de ahora
Camina infinitamente y se
aleja
faro
faro faro faro
faro
Manuel Antonio, “Foulas”
Paralelamente a la renovación poética surge en Galicia un grupo de pintores llamados Os novos, que renuevan las artes plásticas en los años veinte y treintan. Maside, Torres, Laxeiro, Seoane, Souto y Colmeiro son los más significativos. Las afinidades generacionales con los poetas vanguardistas son evidentes: deseo renovador, actitud de vanguardia moderada, lejos de los fenómenos radicales de la vanguardia internacional, etc.
“El término vanguardia define mejor que ningún otro el período histórico y el temperamento espiritual de los movimientos literarios en el comprendidos. Fue forjado en los días de la primera guerra europea, o por lo menos en ella adquirió carta de naturaleza en las letras francesas -litterature d´avant-garde-, extendiéndose luego a los otros países. El apelativo “literaturas de vanguardia” resume con innegable plasticismo a situación avanzada de pioneros que adoptaron, a lo largo de las trincheras artísticas, sus primeros cultivadores y apologistas. Traduce el espíritu combativo y polémico con el que afrontaban la aventura literaria” Guillermo de Torre: “Historia de las literaturas de vanguardia”
Lunes 21 de abril de 2008
UN APLAUSO PARA CARLOS CASARES
En la etapa que va desde el inicio de la década de los sesenta hasta la muerte de Franco, se pueden distinguir tres hechos definitorios para la narrativa gallega. En primer lugar, hay una continuidad en la producción literaria por parte de aquellos autores que iniciaron su obra anteriormente, tal es el caso de Álvaro Cunquiero, Eduardo Blanco-Amor y Ánxel Fole, quienes publicaron en estos años algunas de sus obras más importantes, como “Se o vello Simbad volvese ás illas”, “Xente ao lonxe” o “Contos na néboa”.
En segundo lugar, se consolida una corriente de narrativa realista que intenta reflejar en sus páginas algunas facetas de la vida cotidiana de la época, dando lugar a crónicas noveladas que relatan lo que ocurría en Galicia o en la emigración. La figura de Xosé Neira Vilas, así como su obra “Memorias de un neno labrego”, es la que mejor representa esta tendencia.
Pero el fenómeno más destacable de esos años es la consolidación de un movimiento literario formado por una nueva generación de escritores, la llamada Nueva Narrativa Gallega. De este nuevo movimiento literario saldrían algunos de los escritores gallegos más destacables de la segunda mitad del siglo XX, como es el caso de Méndez Ferrín y Carlos Casares.
Carlos Casares, nacido en Ourense en 1940 y fallecido en Vigo en 2002, es uno de los escritores que mejor representa la literatura gallega de fin de siglo, a la vez que sirve de preludio a la línea literatura actual.
Aunque es autor de importantes obras de investigación, la labor literaria que Casares desarrolló se centra principalmente en el campo de la narrativa. En los sesenta publica sus primeras obras, un libro de relatos, “Vento ferido” y su primera novela, “Cambio en tres”, donde experimenta con diferentes técnicas vanguardistas.
En 1975 aparece “Xoguetes para un tempo prohibido”, novela que tuvo gran éxito en su momento, en la que Casares hace un retrato de su propia generación. Luego vinieron el libro de relatos “Os escuros soños de Clío” (1979) y las novelas “Ilustrísima” (1980), “Os mortos de aquel verán” (1987), “Deus sentado nun sillón azul” (1996), “Un país de palabras” (1999) y la que sería su última obra, “O sol de verán” (2002).
Resulta también destacable la contribución de Casares a la literatura infantil en lengua gallega, género en el que tiene dos títulos ya clásicos: “A galiña azul” y “As laranxas máis laranxas de tódalas laranxas”.
Todas las obras de Casares están muy trabajadas técnicamente y escritas con un lenguaje que pretende llegar al mayor número de lectores. En palabras del propio Casares: “la técnica tiene que estar al servicio de la imaginación, al servicio del mundo novelesco, de una historia que coja de la mano al lector y tire de él para adelante,
Aparte de la labor literaria llevada a cabo por el orensano Carlos Casares, hay que destacar su compromiso para con la cultura gallega, y los esfuerzos realizados para la difusión de ésta. Desde 1985 y hasta su muerte el 9 de marzo de 2002 Casares dirigió la editorial Galaxia y la revista Grial; además, en 1995 pasó a ocupar el cargo de presidente del Consejo de la Cultura Gallega.
Lunes 14 de marzo de 2008
EL TIEMPO DEL GRUPO “NÓS” Y VICENTE RISCO
En Galicia, los años veinte son un periodo de creación y afianzamiento de una infraestructura cultural gallega. Hechos culturales destacables de estos años son: la creación del “Conservatorio Nacional de Arte Galega”, para potenciar el teatro; el surgimiento de de editoriales como “Lar”, “Céltiga” o “Nós”; el nacimiento y consolidación de revistas como “A Nosa Terra”, “Nós”, “Ronsel”, “Logos”; y la fundación del “Seminario de Estudos Galegos” en 1923, institución encargada de coordinar e impulsar los estudios etnográficos, arqueológicos, históricos, artísticos y científicos de la Galicia de preguerra.
El 30 de octubre de 1920 aparece en Ourense el primer número de la revista “Nós”, una publicación que supondrá un avance fundamental en la historia de la cultura y de la literatura gallega. La revista marca un paso definitivo en la madurez de una cultura gallega moderna, una cultura comprometida con el futuro de Galicia, al mismo tiempo que se muestra abierta a las aportaciones del exterior.
La revista “Nós” sirve de plataforma a un amplio grupo de escritores, hoy en día conocidos como “Generación Nós”. Vicente Risco, director literario de la publicación, Ramón Otero Pedrayo y Florentino L. Cuevillas formaron el núcleo principal de “Nós”; a su lado trabajará Castelao desempeñando la labor de director artístico. Entre 1940 y 1936 salieron a la calle 144 números, convirtiéndose en el referente fundamental de la cultura gallega de la época. Junto a la creación literaria, que alcanza un nivel nunca antes alcanzado, “Nós” acoge en sus páginas de forma brillante la arqueología, la historia, la etnografía…
Vicente Risco, nado en 1884 en Ourense y fallecido en la misma ciudad en 1963, comienza su labor cultural en 1927 con la fundación de la revista “Centuria”. Tras la Guerra Civil abandona el uso del gallego y sólo volverá a utilizarlo cuando participe en la obra “Historia de Galiza”, dirigida por Otero Pedrayo que vio la luz en 1962. Pese a todo, la obra de Risco en gallego es amplísima, destacando tanto su narrativa como su ensayo.
El primer relato de Risco, “Do caso que lle aconteceu ao doctor Alveiros” (1919) es una extraña aventura en la que el protagonista logra liberar la momia de Tutankhamon. En 1925 publica los relatos “Xente ao lonxe” y “A trabe de ouro e a trabe de alquitrán”, ambos basados en leyendas y en creencias populares. Pero su principal obra narrativa es la novela “O porco de pé” (1928), en esta obra se narra la vida de Don Celidonio, un vulgar comerciante que llega a ser alcalde de la villa de Auria; Risco satiriza todo aquello que rechaza: la fealdad, la vulgaridad, la recién surgida sociedad de consumo, el marxismo… Su segunda novela, “Os europeos en Abrantes” (1927), fue publicada sin terminar.
“O bufón de El Rei” (1928) es la única obra teatral de Risco; obra dramática con un fuerte carácter simbólico. Risco sitúa la acción en una corte medieval y gira alrededor del tema del adulterio de la reina, que es delatada por un bufón.
Vicente Risco ha trascendido también por su amplia y variada obra ensayística, pues abarca tanto temas políticos como literarios, etnográficos o filosóficos. Entre los múltiples ensayos de Risco destacan: “Nós, os inadaptados” (1933), donde explica la evolución ideológica del grupo “Nós”; “Mitteleuropa” (1934), que recoge la crónica de su viaje por Centroeuropa en pleno ascenso del nazismo; y “Etnografía, cultura espiritual” (1962).
“Vicente Risco era un hombre muy pequeño, muy poca cosa, muy miope, muy ágil de mente, siempre estornudando. No era hombre de lucha, propiamente, porque carecía de dureza. Pero muy original, muy personal, muy crítico, tendía a cribar las ideas y actos ajenos, y a encontrar en ellos más maíz que harina. Como no lo comedía la presión de una fuerza moral muy intensa o la amenaza –real o imaginaria- de una coacción física, tendía naturalmente, por tanto, a impugnar el pensamiento de los demás.”
Un perfil de Risco, Ricardo Carballo Calero
Lunes 7 de abril de 2008
“AS IRMANDADES DA FALA” Y RAMÓN CABANILLAS, EL “POETA DA RAZA”
En 1916 a iniciativa de Antón Vilar Ponte se fundan “As Irmandades da Fala”, un movimiento nacionalista que rápidamente se extendió por toda Galicia. A través de su órgano de expresión, “A Nosa Terra”, “As Irmandades” reivindicarán: autonomía parcial para Galicia, la República como modelo de organización política, cooficialidad lingüística entre gallego y castellano, régimen tributario propio, etc.
Desde el punto de vista histórico este movimiento que significó para Galicia el fortalecimiento del ideario nacionalista contó con dos corrientes diferenciadas, la política, que propugnaba la participación en comicios electorales; y la cultural, corriente liderada por Vicente Risco y que se centraba fundamentalmente en la actuación cultural. Sería la corriente cultural la que finalmente impondría la línea de actuación de “As Irmandades da Fala”.
Intelectuales y escritores como Ramón Cabanillas, Otero Pedrayo, Castelao, Vicente Risco, Noriega Varela o Álvaro Cunqueiro se adhirieron al movimiento rápidamente. Ramón Cabanillas, uno de los escritores gallegos más representativos del siglo XX nacido en Cambados el 3 de junio de 1876, se convirtió en el poeta insignia del movimiento agrarista y del nacionalismo de “As Irmandades da Fala” desde los inicios de su producción literaria, y cultivó éxitos en todos los géneros literarios con los que experimentó, ya sea poesía, narrativa o teatro, hasta su muerte en 1959.
El poeta de Cambados se caracterizó por saber armonizar la tradición literaria del siglo XIX. Cabanillas supo combinar a la vez, la estética de los tres grandes poetas del “Rexurdimento”, Pondal, Curros y Rosalía; con grandes corrientes innovadoras de su tiempo como el modernismo o el realismo, lo que da lugar a una obra claramente reivindicativa.
A BASILIO ÁLVAREZ
¡Sembrador! El trigo de los “beirones”
muestra sus espigas esbeltas y doradas,
y a las segadoras hoces, afiladas,
tienen trágico brillo de puñales.
O tu verbo, centelleante en los pinares,
cambia, al llegar a las chozas de los pequeños valles,
los salarios de las gargantas ahogadas
en ruidos guerreros y triunfales.
La aldea se levanta con el calor de la aurora
aguardando la señal, y no se sosiega
en espera de lucha vengadora.
¡Ya la luz del sol del mediodía ciega
sembrador! ¡Sembrador, ya es hora
de dar el grito y comenzar la siega!
R. Cabanillas
Entre la numerosa producción poética de Ramón Cabanillas hay que destacar las siguientes obras líricas: “No desterro” (1912), “Vento Mareiro” (1915), “A rosa de cen follas” (1927), “Da miña zanfona” (1954), “Samos” (1958) y “Da terra asoballada” (1917), libro que le valió el apodo de “poeta da raza”. En la poesía lírica de Cabanillas se pueden encontrar versos de corte intimista, costumbrista, cívica y modernista.
Por otra parte, Ramón Cabanillas desarrolla poesía narrativa, poesía que sirve para la divulgación de un pasado mítico de Galicia y que está muy relacionada con las enseñanzas de Vicente Risco. Su obra cumbre en este género literario es “Na noite estremecida” (1926), poemario compuesto de tres sagas – “A espada Escalibor”, “O cabaleiro do Santo Grial” y “O sono do rei Artur”- en el que sitúa a Galicia en el mundo artúrico del Santo Grial.
Cabanillas, consciente de la importancia del teatro como medio de popularización de la historia y de la cultura gallega publicó dos obras con gran éxito: “A man da santiña” (1921), comedia de tema amoroso contextualizada en un ambiente hidalgo; y “O Mariscal” (1926), un drama en la que la figura del mariscal Pardo de Cela se erige como símbolo del nacionalismo gallego.
“Hay instantes en los que todas las voces de un pueblo pasan por la de un poeta. Entonces éste se agita y se transforma en una presencia casi sagrada. Esto pasó con Ramón Cabanillas. A mí, que reconocí tantas cosas gallegas en sus poemas, que saludé en ellas a mis amigos en la Tabla Redonda, Merlín y Tesialín (…). Decir en voz alta versos suyos una mañana de mayo, es verdaderamente cantar.
Álvaro Cunqueiro
Lunes 31 de marzo de 2008
LA LITERATURA GALLEGA EN EL EXILIO
La evolución de la literatura gallega entre 1940 y 1960 no se puede entender sin la aportación hecha por un conjunto de personas desde los países donde estaban emigrados o exiliados. Ante la imposibilidad de desarrollar una vida cultural en Galicia, por la represión a la que se vio sometida tras la Guerra Civil, quienes asumieron la labor de mantenerla viva fueron un amplio grupo de intelectuales, entre los que destacan: Castelao, Luís Seoane, Blanco-Amor, Rafael Dieste o Lorenzo Varela.
La labor de estas personas no sería posible si no fuese porque en los países latinoamericanos (Cuba, Venezuela, Uruguay, Brasil y, sobretodo, Argentina) existía desde muchos años antes una enorme colectividad de emigrantes, organizados alrededor de la Federación de Sociedades Gallegas, que les dio apoyo organizativo y económico a las diferentes iniciativas culturales.
En los años anteriores a la Guerra Civil, ya había en Buenos Aires un amplio grupo de personas que trabajaban activamente a favor de la cultura gallega. A este grupo se le unió un significativo número de intelectuales y artistas que como consecuencia de la Guerra Civil tuvieron que exiliarse. En esa época coinciden en Buenos Aires gente como Luís Seoane, Eduardo Blanco-Amor, Rafael Dieste, Lorenzo Varela, Arturo Cuadrado, Emilio Pita, Ramón de Valenzuela… Todos ellos trabajarán activamente para mantener viva la cultura gallega. Entre las iniciativas que llevaron a cabo destacan:
· La edición de revistas culturales y literarias: “Galicia”, editada por el Centro Gallego; “Galicia emigrante”, la más importante que tuvo continuidad en un programa de radio del mismo nombre; “Correo Literario”…
· La creación de canales para la publicación de libros escritos en gallego: las colecciones Hórreo y Dorna, dentro de la editorial Emecé; las editoriales Nova, Citania, Botella del Mar… Esta labor editorial fue importantísima, pues no sólo reeditaron libros de figuras ya desaparecidas (Rosalía, Pondal, Curros, Manuel Antonio,,,), también dieron a conocer las obras que se fueron creando en los años de exilio: “Fardel de eisiliado”, “Na brétema Sant-Iago”, “A soldadeira”, “O irlandés astrólogo”… de Luís Seoane; “A esmorga”, “Os biosbardos” y “Xente ao lonxe” de Blanco-Amor; María Pita e tres retratos medieváis” y “Lonxe” de Lorenzo Varela…
· La consolidación de las obras teatrales escritas en gallego gracias a la creación de la compañía Teatro Popular Galego, compañía teatral fundada por Eduardo Blanco-Amor en 1957, y a la compañía de Maruxa Villanueva y Varela Buxán, que sería la encargada de estrenar la obra de Castelao “Os vellos non deben de namorarse”.
“(…) Se podría decir que la vida política y cultural de Galicia y del galleguismo transcurre en Buenos Aires hasta 1950. Y aún después, Buenos Aires fue el centro de toda actividad que aquí no se podía desarrollar, que era mucha. Los intelectuales gallegos exiliados durante la Guerra Civil, junto con los que ya residían en esa ciudad mezclados con la población argentina, lucharon con fervor para que no cayeran las banderas, porque no se olvidaran los viejos antepasados. Luego, murió Castelao.”
Víctor Freixanes
Lunes 24 de marzo de 2008
ROSALÍA DE CASTRO, TODA UNA PIONERA
Con la publicación de “Cantares Galegos” el 17 de mayo de 1863 Rosalía de Castro da comienzo al período del Resurgimiento de la literatura gallega contemporánea, en un tiempo en el que la reivindicación de la lengua gallega como vehículo de comunicación camina pareja al despertar de un sentimiento nacionalista. El Resurgimiento venía a poner fin a los denominados Siglos Oscuros de la literatura gallega, un período histórico comprendido entre los siglos XV y XVIII caracterizado por la escasez de manifestaciones literarias en lengua gallega, y cuyos principales representantes fueron junto a Rosalía de Castro, Manuel Curros Enríquez y Eduardo Pondal.
Rosalía nace en Santiago de Compostela en 1837 en el seno de una familia hidalga, fruto de la relación entre María Teresa de Castro y el clérigo de Iria Flavia Xosé Martínez Viojo, un hecho que condicionará gravemente su infancia, pues en aquella época a los hijos de sacerdote se les privaba de vivir con cualquiera de sus progenitores. A los 17 años frecuenta en Santiago el Liceo de la Juventud, lugar en el que se relaciona con personajes ilustres como Aurelio Aguirre o Eduardo Pondal y donde se inicia como poetisa. En 1956 viaja a Madrid y pronto se casa con Manuel Murguía, personaje clave en la labor literaria de Rosalía hasta la muerte de ésta en 1885 en Padrón.
La obra de Rosalía de Castro estará fuertemente influenciada por su precaria salud, su tendencia al aislamiento social y su pesimismo; así como por fenómenos como la condición de mujer siempre en lucha con un medio hostil, y su clase social, pertenecía a una familia hidalga empobrecida; todo ello contribuyó a que su obra estuviese impregnada con el antiliberalismo, anticapitalismo, pre-nacionalismo y el feminismo que emanaba de su ideología.
“(…) Mi amiga, tú sin saber qué es ser escritora.
Si vas a la tertulia y hablas de algo de lo que ya sabes; si te expresas con un lenguaje correcto, te llaman bachillera, dicen que te escuchas a ti misma, que eres una sabihonda. Si te manifiestas reservada ¡qué presumida! tienes a poco hablar con los que no son literatos (…)
Los hombres no paran de decirte siempre que puede que una mujer con talento sea una buena calamidad, que vale más casar con la burra de Balaán, y que sólo una tonta puede hacer feliz a un mortal varón.”
Rosalía de Castro, “As literatas”
El legado de Rosalía para con la literatura gallega se compone únicamente de tres poemarios: “Cantares Galegos” (1863), “Follas Novas” (1880) y “Conto Galego”, éste último publicado en 1923 póstumamente.
La publicación de “Cantares Galegos” en 1863 es considerado el auténtico inicio de la literatura gallega después de una época de postración. Bajo una fórmula reivindicativa Rosalía presenta una poesía de signo folclórico, entendido éste como un modo de concebir el mundo. A través de una niña, símbolo de Galicia, Rosalía elogia a su tierra desde diferentes perspectivas: amorosa, costumbristas… empapando sus versos con la tristeza y el desamparo de su tan amado pueblo gallego.
TEJÍ SOLA
“Tejí sola mi tela,
sembré sola mi nabal,
sola voy por leña al monte.
Sola lo veo arder en el lar.
Ni en la fuente ni en el prado,
así muera con la ira,
él no ha de venir a levantarme,
él ya no me calmará.
¡Qué tristeza!...”
Rosalía de Castro. “Cantares Galegos”
En “Follas Novas” Rosalía insiste en la línea reivindicativa iniciada en “Cantares Galegos”, pero ahondando más en las injusticias que se cometen contra el pueblo gallego. Rosalía reflexiona sobre la condición humana y su existencia, el dolor y la soledad desde su peculiar forma de concebir el mundo.
“Mayo largo…, mayo largo,
todo cubierto de rosas,
para algunos las tienes de muerte,
para otros las tienes de bodas.
Mayo largo, mayo largo,
fuiste corto para mí,
vino contigo mi dicha,
volvió contigo a huir.
Rosalía de Castro, “Follas Novas”
Si bien Rosalía de Castro es una de las piezas clave de la literatura gallega no lo es menos de las letras españolas, junto a Gustavo Adolfo Bécquer es considerada la principal representante del romanticismo y la precursora de la poesía contemporánea en lengua castellana. Entre las obras en castellano de Rosalía destacan el poemario “La hija del mar” y la novela “En las orillas del Sar”.
“La voz de Rosalía se convirtió en la voz de esa Galicia marginada que seguía hablando gallego y que, mismo por eso, era desdeñada por los otros. La profundidad de la solidaridad cordial y moral de Rosalía con su pueblo, potenciada por su energía espiritual, hizo el milagro de convertir la lengua replegada en balcones, en “lareiras”, en campos, en ferias, en lengua prestigiosa de la cultura escrita. Le devolvió de golpe el rango poético, ya olvidado, que tuvo en los viejos tiempos medievales.”
Ramón Piñeiro
Lunes 17 de marzo de 2008
DE CASTELAO A XOSÉ MARÍA BREA SEGADE, PASANDO POR RAFAEL DIESTE Y MANUEL ANTONIO
Enmarcada en la comarca del Barbanza, en el corazón de la Ría de Arousa, frente a las costas de la misma Vilagarcía y a 50 kilómetros de Santiago de Compostela, se alza majestuosa la villa coruñesa de Rianxo, pueblo de tradición pesquera en el que a principios del siglo XX las tertulias literarias eran habituales y que ha visto nacer a cuatro de los más grandes escritores de la larga tradición literaria gallega: Castelao, Rafael Dieste, Manuel Antonio y Xosé María Brea Segade.
Cuatro artistas que con su pluma contribuyeron a dignificar una lengua, el gallego, en un tiempo en el que la ignorancia de muchos, como tanta veces ha sucedido a lo largo de la historia de la lengua gallega, se empeñaban en distorsionar la imagen de lengua culta de una de las más antiguas y bellas lenguas romances, reduciendo a quienes hacían uso de ella a incultos, analfabetos, pueblerinos… poco más unos bárbaros.
El 30 de enero de 1886 nace Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao, uno de lo máximos impulsores del “galeguismo” y del Estatuto de Autonomía de Galicia aprobado por las Cortes Generales en 1936 y uno de los artistas más polifacéticos de la cultura gallega, que no sólo ha sido un prolífico escritor, también ha llevado a cabo, con no poco éxito, sus facetas de dibujante, pintor, caricaturista y teórico de arte y política. A través de sus obras, ya sean literarias o pictóricas, plasma de una forma crítica y humorística la realidad social del pueblo rural gallego, con su caciquismo, su pobreza, sus desamparados… Esta labor de denuncia y defensa de la cultura gallega será una constante en su vida hasta su muerte en el exilio en Buenos Aires el 7 de enero de 1956. Entre sus principales obras literarias destacan: ensayos como “Siempre en Galicia”, en el que sienta las bases del nacionalismo gallego, o “Las Cruces de Piedra en la Bretaña”; relatos cortos como “Retrincos”, “Cosas” o “Los dos de siempre”; y la obra de teatro “Los viejos no deben de enamorarse”.
Rafael Francisco Antonio Olegario Dieste Gonçalves nace en Rianxo en 1899. Será uno de los escritores de la denominada Generación del 22 especialmente preocupados por la renovación y evolución de la literatura gallega que busca alejarse de la temática “ruralista”. La producción literaria de Dieste fue mayoritariamente escrita en castellano, pero para la historia de la literatura gallega su obra, “De los Archivos del Duende”, resulta imprescindible.
En 1900 nace el poeta Manuel Antonio Pérez Sánchez, quien se inicia en el galleguismo y en la literatura junto su coetáneo Rafael Dieste. Fue un colaborador habitual de las revistas culturales gallegas de principios de siglo: “A Nosa Terra”, “Nós”… Su obra, al igual que la de Rafael Dieste, se caracterizó por la huida de la temática “ruralista” y estuvo claramente influenciada por las vanguardias literarias que empezaban a surgir en Europa, a las que se acercó de la mano de Castelao. Su producción literaria, que se vio interrumpida por su temprana muerte a los 29 años, se reduce a unas 120 composiciones agrupadas en los siguientes poemarios: “Con pedazo de mí interior”, “Foula”, “De cuatro a cuatro”, “Siempre y más después”, “Villadelmar”…
El último de los escritores ilustres nacidos en Rianxo, más concretamente en la parroquia de Tarragona, es Xosé María Brea Segade. Brea Segade nace en 1904 y muere tempranamente a los 29 años debido a la tuberculosis sin ser conocedor de la importancia de sus escritos, fuertemente marcados por el dolor que experimentó en la Guerra de África. En vida sólo vio publicados un poema en el periódico vigués “El Pueblo Gallego” y dos relatos “Malvís” y “El viejo patrón”, aparecidos en el “Diario Galicia” y “El Pueblo Gallego” respectivamente; hubo que esperar a los años 80 para que se recopilasen los pocos poemas que se salvaron de la destrucción a la que el propio Brea Segade sometió a su obra en los múltiples ataques depresivos que padeció provocados por su enfermedad.
ESCENA I
PERSONAJES:
PIMPINELA: Muchacha bonita que se vuelve loca con los paños de colores.
LA MADRE: Vieja lagartera, que no se leva bien con la pobreza.
EL PADRE: “Vellaco” con cara de testigo falso.
EL JOVEN: Joven, en la edad de sentirse gallo del mundo.
EL VIEJO: Carcamán, enamorado en su último esfuerzo.
LAS MUJERES: Diez almas acuchadas por la murmuración
LA MUERTE: Figuración del más poderoso señor del mundo.
CORO: Niños y niñas que saben cantar.
Todos llevan careta, salvo los niños y las niñas del coro.
(Fondo negro y suelo negro. Aparece Pimpinela sentada, con su madre a su derecha y su padre a su izquierda)
LA MADRE: ¡Anda, Pimpinela! ¡Anda mi varita de avellano!
PIMPINELA: ¡No!
LA MADRE: ¿No te paras a pensar en la que te espera si te casa con ese escupitajo? Vivirás en una porqueriza como ésta, andarás como yo. Llegarás del trabajo hecha un estiércol, sin ropa para mudarte, sin frescurita para echar en el jergón…
(El padre para imponer respeto)
PIMPINELA: ¡No!
LA MADRE: ¡Ay, mi clavel de cera! ¡Ay, como te dejaste hacer la cama por un pollo sin dientes! ¡Ay de ti, si no te cuidas! Andarás siempre con el corazón enlutado, sin pan en el horno, sin humo en la “lareira”, sin paja en la corte. Esmirriada por el frío y achicada por el hambre.
EL PADRE: ¡Hazle caso a tu madre, Pimpinela!
PIMPILNELA: ¡No!
LA MADRE: Se fueron los colores que Nuestro Señor te pintó a propósito. Dejarás de ser manzana y cereza. Te convertirás en un higo mermado. Cubierta de remiendos, acongojada por el cielo encapotado, huyendo de los espejos para no verte. En cambio…
Lunes 10 de marzo de 2008-03-10
DURO REVÉS DE LA TECNOLOGÍA
Amazon Kindle redefine el concepto de libro
A finales de 2007 la multinacional norteamericana Amazon.com, antigua Cadabra.com, lanzó al mercado estadounidense Kindle, un nuevo modelo de libro electrónico que ha generado una gran expectativa entre el público, no en vano las primeras 80.000 unidades que inicialmente se pusieron a la venta en EE.UU se agotaron en pocos días; a la vez que ha levantado no pocas suspicacias entre editores y distribuidoras de libros que ven peligrar la situación de privilegio en la que se encontraban; es decir, para aquellos autores que no consigan publicar sus obras en las editoriales convencionales Amazon les ofrece el 35% de los beneficios que se obtengan con las descargas de sus obras a través de Kindle, frente al paupérrimo 10% que les venían ofreciendo las editoriales convencionales.
Kindle parece haber encontrado la clave del éxito, parece que ha conseguido lo que los diferentes modelos de libros electrónicos que habían surgido desde principios de la década de los 90 no habían logrado: Librius, Softbook, Rocketbook… A diferencia de todos los libros electrónicos que han sido creados con anterioridad, Kindle presenta como principal ventaja competitiva la posibilidad de que el usuario haga las descargas que desee sin la necesidad de un ordenador; es decir, Kindle utiliza una conexión inalámbrica basada en la tecnología EVDO, fabricada por Hobipocket y propia de la telefonía móvil, lo que permite la transmisión de datos a alta velocidad; además, con la ventaja de que es gratis, Amazon se encarga de sufragar los gastos de conexión a Internet.
El precio de Kindle asciende a 400$ y con sus 330 gramos de peso, sus 6 pulgadas, sus 13 centímetros de acho, los 18 de largo y su memoria interna de 185 Mb es capaz de almacenar hasta 200 títulos de entre los más de 90.000 que se encuentran en el fondo de Amazon a 10$ cada uno. Otras características definitorias de Kindle son que: incorpora conexiones a direcciones, periódicos o blogs, permite almacenar imágenes y sonidos, admite tarjetas de memoria SD…
Señal de que Amazon ha dado con el buen camino es el hecho de que otras grandes multinacionales del sector de la informática y de la electrónica como Microsoft, Apple o Sony, ya se han puesto manos a la obra y están creando, siguiendo el modelo de la tecnología aplicada por Amazon, sus propios dispositivos de lectura digital. Incluso Google está planeando la puesta en marcha del servicio Google Book Search.
Las previsiones no son nada halagüeñas para el libro, al menos para el libro tal y como lo conocemos hasta la fecha; pero para las personas que nos guste disfrutar del placer generado por las largas horas de lectura, pueden salir todos los modelos de libros electrónicos que se quiera, que ninguna máquina de 400 euros podrá superar la esencia y el encanto que emana de la lectura de un libro en papel de los de toda la vida.
Discreto amigo es un libro:
Qué a propósito que habla
siempre en lo que quiero yo,
y qué a propósito calla
siempre en lo que yo no quiero,
sin que puntuoso me haga
cargo de que por qué le elijo,
o por qué le dejo. Blanda
su condición, tanto que
se deja buscar si agrada,
y con el mismo semblante
se deja dejar si cansa.
P. Calderón de la Barca, “¿Cuál es mayor perfección?
Lunes 3 de marzo de 2008
UN PASEO POR EL UNIVERSO DE LA LITERATURA FANTÁSTICA
Laura Gallego García, un referente en el sector
Tras dos años de espera, desde la publicación en febrero de 2006 de “Harry Potter y el misterio del príncipe”, el pasado 21 de febrero salía a la venta en todas las librerías españolas la edición en castellano de “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, último de los volúmenes que componen la saga de siete novelas de literatura fantástica creadas por la británica K.J. Rowling, en las que da vida al aprendiz de mago Harry Potter.
Las aventuras del joven mago son el resultado de la evolución de la literatura fantástica que nació de la mano de las mitologías griega y romana, sirvan de exponente la “La Odisea” de Homero o “La Eneida” de Virgilio. Aunque será posteriormente, en el momento en el que vean la luz las obras cumbres de J. R. Tolkien “El Hobbit” y “El Señor de los Anillos”, en el siglo XIX; y con la publicación de las “Crónicas de Narnia” del irlandés C. S. Lewis, a mediados del siglo XX, cuando la literatura fantástica alcance su máximo esplendor.
Si las obras de K.J. Rowling son el reflejo del buen momento que vive la literatura fantástica, no lo son menos las obras de la española Laura Gallego García, una valenciana de 30 años que con su trilogía “Memorias de Idhún” está revolucionando el género, no sólo a nivel nacional sino sobretodo a nivel internacional; y además, es la culpable de que miles de personas en el mundo entero estemos contagiadas de una “idhunitis” crónica, culpable de que haya personas que por momentos podamos creer en la magia, los dragones, los unicornios o los feéricos.
Laura Gallego García, quien confiesa que empezó a escribir a los 11 años, obtuvo su primer gran éxito al ganar el premio Barco de Vapor en 1999 con la que a la postre sería su primera obra publicada, “Finis Mundi”; aunque su verdadera consolidación como escritora de literatura fantástica llegaría con la saga “Crónicas de la Torre”, cuatro obras publicadas entre el año 2000 y el 2004, y muy especialmente con la genial trilogía “Memorias de Idhún”, compuesta de “La Resistencia”(2004), “La Tríada”(2005) y “Panteón”(2006).
Muestra del lugar privilegiado que Laura Gallego García ocupa en el género de la literatura fantástica a nivel internacional, es el hecho de que sus obras ya se pueden encontrar publicadas en lenguas tan dispares como la coreana, la japonesa, el alemán, el francés o el portugués entre otros.
En Noviembre de 2007 Laura Gallego García publicó “La Emperatriz de los Etéreos”, el que hasta ahora es su último libro, pero los aficionados a la literatura fantástica vuelven a estar en ascuas debido a que la semana pasada la escritora valenciana ha confirmado que su último trabajo “Dos velas para el diablo” estará en las librerías el verano de 2008. ¿Con qué nos sorprenderá en esta ocasión la joven pero gran escritora valenciana?
Estos días Laura Gallego también está de enhorabuena porque se le acaba de conceder el premio Isabel Ferrer, premio que reconoce la labor de aquellas mujeres que trabajan para lograr la igualdad y romper las barreras y que es otorgado por la Generalitat Valenciana, y que le será entregado el próximo 8 de marzo, día de la mujer trabajadora.
“Cuentan que más allá de los Montes de Hielo, más allá de la Ciudad de Cristal, habita la Emperatriz en un deslumbrante palacio, tan grande que sus torres más altas rozan las nubes, y tan delicado que parece creado con gotas de lluvia. Dicen que la Emperatriz es tan bella que nadie puede mirarle a la cara sin perder…”
La Emperatriz de los Etéreos, Laura Gallego García
Lunes 25 de febrero de 2008
EL LIBRO EN FORMATO DE BOSLILLO
Bálsamo del sector literario español
Recientemente se han dado a conocer los resultados del informe “Hábitos de lectura y compra de libros en España 2007”, realizado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). El estudio revela un incremento del 1,4% en el índice de lectura de los españoles, respecto a los resultados obtenidos en 2006, hasta situarlo en un 56´9%; es decir, que de los más de 45 millones de habitantes que tiene España sólo cerca de 26 millones de españoles lee habitualmente.
Pese al aumento del hábito de lectura de los españoles a lo largo de 2007, este progreso resulta poco significativos si se tiene en cuenta que España está lejos de alcanzar la media europea, cercana al 70%; y más aún de situarse a la altura de los índices de lectura de los países nórdicos, sirva de ejemplo el caso de Suecia y Noruega donde el hábito de entregarse a la lectura alcanza al 85% de la población.
Del estudio de la Federación de Gremios de Editores de España también se desprenden otras cifras reveladoras, y a la vez nada halagüeñas para el sector literario español; tal es el caso de la media anual de libros leídos por los más de 22 millones de lectores habituales, simplemente 8,6 libros en todo un año; el número de horas semanales que cada lector dedica a la lectura por semana, 5,8 de media; o el perfil del lector español, mujer, universitaria, joven y que sobretodo lee novelas en casa y por entretenimiento.
Conscientes del escaso hábito de lectura predominante entre los españoles, las editoriales, desde hace unos años, vienen desarrollando políticas de precios encaminadas a rebajar el precio de los libros y así contribuir a salvaguardar el mercado literario español. Debido a esta práctica de las editoriales ya no es raro encontrarse en cualquier librería del país, sin distinción entre los grandes almacenes y la más escondida librería de viejo, ediciones cuyos precios rondan los 6 euros.
La clave se encuentra en las colecciones de libros en formato de bolsillo que han sacado al mercado las principales editoriales que operan en España, entre ellas se encuentran Plaza & James, Ebooket, DEBOLSILLO, Byblos, Punto de lectura, ZETA, Alfaguara o Anagrama. Los precios oscilan entre los 3,90 euros de Byblos de la colección más barata y los 6,90 de Zeta Bolsillo; suponiendo para los lectores un ahorro que incluso podría superar los 20 euros en un mismo título entre una edición de bolsillo y una clásica de tapa dura y hoja de alto gramaje.
Las ventas de libros en edición de bolsillo en España, según la FGEE, representan en la actualidad un 38% del total. Pero lo que en palabras de los libreros ha supuesto un auténtico bálsamo para el sector, al menos a corto plazo, no viene a enmendar el mal endémico que hace ya tiempo se ha asentado entre los españoles; que preferimos contribuir con seis euros, y una copa más, al placer efímero de una borrachera o a dos horas sentados en una sala de cine, seguramente viendo una película extranjera, más concretamente una película hollywoodiense de acción con un más que ingenioso y trabajado diálogo, que dejarnos llevar por los innumerables deleites que nos pueden proporcionar las horas de entrega a la lectura.
La solución al problema del escaso hábito de lectura de los españoles no pasa por la reducción del precio de los libros, sino por el necesidad de un cambio en la mentalidad de los españoles que permita el fomento de una cultura de lectura que valore a cada libro por lo que es, un tesoro.
“Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.”
Sir RABINDRANATH TAGORE